jueves, marzo 5, 2026
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40 años de Ayuntamientos Democráticos en Medina Sidonia

Agustín de la Flor, Mariano Maeztu y Fernando Macías viajan a través de unos 40 años de Ayuntamientos Democráticos en Medina Sidonia marcados por la segregación de Benalup

Con el telón de fondo de los 40 años de Ayuntamientos democráticos en Medina Sidonia, los ex alcaldes Agustín de la Flor y Mariano Maeztu y el actual regidor, Fernando Macías, viajaron de la mano de Ser La Janda y El Periódico de La Janda a través de un tiempo que, como coincidieron, ha transformado la localidad.

Un tiempo que arrancó en un convulso e ilusionante 1979 en el que, según apuntó Agustín de la Flor, «había una gran ilusión por participar en la vida municipal y, a su vez, mucha desconfianza hacia quienes adquirimos la responsabilidad de gobernar».

«Recuerdo que los trabajadores municipales de entonces no confiaban en nosotros y que, aunque el entonces gobernador me llegó a decir que había perdido la cabeza, les subimos el sueldo un doscientos por ciento».

Agustín de la Flor: «Nunca olvidaré la campaña de acoso a mí y a mi familia»

«Había mucho que hacer y hacían falta recursos económicos que no teníamos, por lo que yo estaba más tiempo en la Diputación ( que siempre ha estado al lado de Medina Sidonia) pidiendo que aquí».

«En definitiva», apuntó, «vivíamos al día, pensando de uno para otro qué íbamos a pagar o, mejor dicho, poder pagar».

«Para mí», apuntó Maeztu, «fue un tiempo apasionante. La democracia se respiraba en las calles y la gente quería ser partícipe de los cambios».

Fernando Macías: «Ahora estamos más expuestos y falta mucha reflexión»

«Además», resaltó, «la política municipal era más participativa, con plenos en los que, a diferencia de lo que ocurre hoy, los concejales hablaban, debatían, proponían y la ciudadanía participaba».

Y es que, como añadió, «los plenos interesaban tanto o más que una buena función de teatro».

«De aquellos años», apuntó Macías, «recuerdo a Agustín de la Flor en mi barrio con un megáfono dando un mitín y, sobre todo, a la importancia de aquellas palabras que tanto había escuchado en casa y que comenzaron a tener sentido, como asamblea, democracia…»
Con Maeztu ya en la Alcadía, Mariano resaltó el importante músculo del tejido asociativo de Medina, «en el que, como es mi caso, muchos nos formamos y adquirimos la experiencia necesaria para poder asumir responsabilidades políticas». «Entonces», destacó, «esto era esencial para no fracasar en política, al contrario de lo que ocurre ahora, que se apuesta más por fichajes populares que por políticos».

Mariano Maeztu: «En nuestra época había más pasión en la política municipal»

«Es cierto», apuntó Macías, «que ahora la vida política es distinta, desgraciadamente la oposición no genera ese debate con propuestas y, quizás, falta reflexión».
«No obstante», añadió, «ahora los alcaldes estamos más expuestos por el fenómeno de las redes sociales, se nos recriminan errores ajenos y, como decía, falta reflexión. No obstante, la atención a las peticiones ciudadanas es igual de comprometida e intensa».

SEGREGACIÓN DE BENALUP
Un interesante debate que hizo especial hincapié en todo lo sucedido y el proceso vivido hasta la segregación de Benlaup-Casas Viejas.

«Fue muy doloroso sufrir la campaña que se organizó contra mí y mi familia», recordó Agustín de la Flor. «Me tacharon de traidor y amenazaron e insultaron a mi familia; es más llegaron a secuestrarme en un pleno», lamentando profundamente la actitud de su partido, el PSOE, «cuando, además, yo en modo alguno negocié dicha segregación».

Punto en el que Maeztu aclaró que, «aunque reconozco que me pasé en lo político, nunca en lo personal, jamás pronuncié las consignas que se pusieron en mi boca y fueron objeto de juicio».

«Yo admiro a Agustín, de hecho le pedí consejo en mi mandato y para mí es un amigo», aclaró.

Por su parte, Macías, que dijo recordar ese capítulo de la historia asidonene como algo «casi mitológico», señaló que «las relaciones con la localidad vecina son a día de hoy extraordinarias. Compartimos mucho y eso es lo que nos une».

Por último, en relación a sus legados, Agustín de la Flor destacó la construcción del pabellón, «al que no tuvieron el detalle de invitarme cuando se inauguró, y la carretera de circunvalación».

Por su parte, Mariano Maeztu se quedó con «los esfuerzos que, desde la más firme convicción, realizamos para escuchar y resolver los problemas de los vecinos», mientras que Fernando Macías aludió a «la satisfacción que encuentras cuando los vecinos agradecen tu atención y tu interés por dar solución a sus problemas» y a la puesta en marcha del Suministro básico vital. «Una medida», destacó, «que nos llena de satisfacción, que ha sido asimilada por otros municipios y que ha sido reconocida».

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