La formación reclama esclarecer las causas del episodio de vertidos tras las lluvias que provocó el cierre de la Playa del Carmen y valorar un posible expediente a la concesionaria si se confirma que debía mantener los aliviaderos.
La Asamblea Local de Izquierda Unida (IU) de Barbate ha solicitado al Ayuntamiento que investigue la actuación de Aqualia tras el episodio de vertidos registrado después de las lluvias del pasado 20 de agosto y que valore la apertura de un posible expediente a la empresa concesionaria si se confirma que el mantenimiento y la limpieza de los aliviaderos forman parte de sus obligaciones.
La formación ha trasladado esta petición a la Alcaldía después de analizar la información facilitada por el Ayuntamiento y el informe remitido por Aqualia sobre lo ocurrido. IU agradece al equipo de gobierno la información proporcionada y que se haya contado con la formación para conocer las explicaciones, aunque considera que persisten cuestiones que deben ser aclaradas y cuya responsabilidad corresponde al Consistorio como titular del servicio.
Según la información trasladada por la Alcaldía, durante el episodio de lluvias parte del agua de la red de saneamiento salió a través de los aliviaderos sin llegar a la depuradora. Asimismo, algunos de estos elementos no se encontraban en unas condiciones adecuadas de limpieza ante un volumen de agua que, según las explicaciones ofrecidas, no se esperaba alcanzar.
Para IU, resulta fundamental determinar a quién corresponde el mantenimiento y la limpieza de los aliviaderos y comprobar si Aqualia ha cumplido con las obligaciones asumidas en la concesión respecto a la conservación y mantenimiento de la red de saneamiento.
El coordinador local de IU Barbate, Diego Alonso, sostiene que, si se confirma que estas instalaciones están dentro de las responsabilidades de la concesionaria, el Ayuntamiento debe investigar lo sucedido y valorar si existe algún incumplimiento.
La formación considera que el episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar el control municipal sobre la gestión del servicio del agua. En este sentido, reclama la convocatoria de la Comisión Municipal del Agua para analizar lo ocurrido con transparencia y establecer mecanismos efectivos de supervisión sobre la empresa concesionaria.
“Tenemos un problema evidente cuando la información sobre lo ocurrido procede fundamentalmente de la propia empresa que gestiona el servicio”, ha señalado Alonso, quien considera que el Ayuntamiento debe comprobar directamente que se han cumplido las obligaciones establecidas en la concesión.
IU defiende además la necesidad de recuperar el control público del servicio del agua, aunque considera que, mientras esto no sea posible, el Consistorio debe ejercer un control real y efectivo sobre la gestión de Aqualia.
Izquierda Unida ha mostrado su disposición a colaborar con el Ayuntamiento y a aportar la información y el trabajo que sean necesarios para esclarecer lo sucedido y buscar soluciones.
“Este no debería ser un asunto de confrontación política, sino una oportunidad para que todos trabajemos juntos”, ha defendido el coordinador local, quien considera que conocer el funcionamiento del servicio, sus problemas y las responsabilidades existentes resulta imprescindible para avanzar hacia una futura recuperación de la gestión pública.
IU Barbate sostiene que el episodio debe servir para reforzar los mecanismos de control y evitar que situaciones similares vuelvan a producirse.
“Queremos que el agua vuelva a estar bajo control público, pero mientras eso no ocurra, el Ayuntamiento no puede renunciar a su obligación de controlar y supervisar a quien presta el servicio”, concluye Diego Alonso.




