Padres, madres y alumnado denuncian la falta de avances en la rehabilitación de las sedes clausuradas y reclama un plan urgente de actuaciones para garantizar la continuidad de la escuela rural.
Un grupo de alrededor de medio centenar de padres y madres del CPR Campos de Conil se concentró este miércoles en la Plaza de Mina, frente a la Delegación de Desarrollo Educativo en Cádiz, para visibilizar su preocupación por la situación que atraviesan tras el cierre progresivo de varias de sus unidades. A la movilización se sumaron alumnos del centro en una jornada marcada por la incertidumbre.
Durante el último año han quedado fuera de servicio tres sedes del colegio —San José de Calasanz, Isleta y Majadales de Roche— que continúan precintadas. Solo una de ellas tiene prevista su reapertura en septiembre, mientras que el resto sigue pendiente de intervenciones estructurales, lo que genera dudas entre las familias sobre su futuro y alimenta el temor a un cierre definitivo.
El AMPA denuncia la falta de coordinación entre administraciones y la ausencia de soluciones concretas pese a las reuniones mantenidas con la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Conil de la Frontera. La comunidad educativa reclama además la publicación de los informes técnicos, un calendario de actuaciones y una planificación clara que garantice la continuidad del proyecto educativo en el ámbito rural.
La protesta contó también con la presencia de la alcaldesa del municipio, Inmaculada Sánchez, y con el apoyo de Izquierda Unida, que ha llevado el asunto a la Diputación Provincial de Cádiz. Por su parte, el Partido Popular también ha mostrado su respaldo a las familias afectadas y ha participado en distintas iniciativas institucionales en defensa del mantenimiento de estas escuelas rurales, reclamando actuaciones que permitan su reapertura y continuidad.




