Los colectivos atribuyen el reconocimiento a la movilización vecinal y ecologista y reclaman que el edificio tenga un uso cultural y museístico frente a posibles actividades privadas.
Ecologistas en Acción y su grupo local Enebro han celebrado la declaración del Faro de Trafalgar como Bien de Interés Cultural (BIC), aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 20 de octubre. Ambas organizaciones consideran que el reconocimiento es fruto de la movilización ciudadana y ecologista, así como de las gestiones realizadas por la diputada de Sumar por Cádiz, Esther Gil de Reboleño.
El anuncio coincide con el aniversario de la batalla de Trafalgar, librada el 21 de octubre de 1805. En un comunicado, los colectivos han calificado la declaración como «una victoria para la ciencia y para la conservación ecológica» del entorno del faro y han reiterado su defensa de los usos culturales y museísticos del edificio.
La oposición de estos grupos a la concesión del inmueble se remonta a 2023, cuando la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) tramitó una concesión para destinarlo a restaurante y centro de interpretación a favor de la empresa sevillana Pentágono Colón SL. Según Ecologistas en Acción, la iniciativa generó rechazo entre vecinos y colectivos conservacionistas, que organizaron una manifestación el 10 de octubre de ese año para oponerse a los usos privados del edificio.
Las protestas continuaron en los meses siguientes. El 8 de junio de 2024, Ecologistas en Acción concedió una Bandera Negra a la situación planteada en torno al faro. La organización defendía que el inmueble permaneciera en el dominio público marítimo-terrestre y tuviera un uso histórico, científico, cultural y ambiental, en lugar de destinarse a actividades lucrativas privadas.
Los colectivos recuerdan que el tómbolo de Trafalgar cuenta con distintas figuras de protección ambiental: está declarado Monumento Natural de Andalucía, forma parte de la Zona de Especial Conservación (ZEC) y de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de la Red Natura 2000, y se integra en el Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate.
Ecologistas en Acción y Enebro sostienen que, pese a estas figuras de protección, ni la Junta de Andalucía ni el Ayuntamiento de Barbate se opusieron, a su juicio, de forma suficiente a los usos privados que se planteaban para el inmueble. También cuestionan la posibilidad de desarrollar actividades de ocio nocturno en el entorno del faro.
La declaración como BIC comenzó a tramitarse en junio de 2025, cuando el Ministerio de Cultura incoó el expediente para proteger el edificio. Según el ministerio, el reconocimiento busca preservar sus valores históricos, científicos y técnicos, sin interferir en las funciones de señalización marítima que desempeña desde julio de 1862.
Tras la aprobación de la declaración, Ecologistas en Acción y Enebro han pedido a las administraciones que garanticen la conservación del inmueble y promuevan un centro de interpretación o museo dedicado a su historia y al patrimonio natural del entorno. Su objetivo, señalan, es que el Faro de Trafalgar se convierta en un referente cultural de la provincia de Cádiz.




