La institución provincial eleva a más de 600.000 euros las subvenciones destinadas a nueve municipios gaditanos afectados por la Rugulopterix okamurae.
La Diputación Provincial de Cádiz volverá a prestar asistencia económica a nueve ayuntamientos del litoral gaditano para hacer frente a los efectos del alga invasora Rugulopterix okamurae, incrementando este año hasta los 600.000 euros el presupuesto destinado a estas ayudas.
Entre los municipios beneficiarios se encuentran Barbate y Conil de la Frontera, dos de las localidades más afectadas por la proliferación de esta especie en sus costas.
Según ha informado la Diputación, la partida económica aumenta en 100.000 euros respecto al pasado año y casi medio millón más en comparación con 2022, cuando se puso en marcha esta línea de subvenciones incluida dentro del Plan Integral de Transición Ecológica (PITE).
El incremento de fondos y del número de municipios solicitantes refleja el avance del alga invasora por el litoral gaditano y las consecuencias que genera especialmente en los sectores pesquero y turístico.
En el caso de la pesca, los efectos se traducen en daños en las artes y una reducción de las capturas, mientras que el turismo se ve perjudicado por la acumulación de arribazones en las playas, el mal olor y la imagen negativa que provocan toneladas de algas depositadas en la orilla.
A ello se suman problemas medioambientales y de salubridad, como el desplazamiento de especies autóctonas, desequilibrios ecológicos o la contaminación derivada de la descomposición del material orgánico.
La distribución de las ayudas se ha realizado en función de criterios como la población, el grado de afectación y la extensión del litoral. Así, Barbate recibirá 137.500 euros y Conil contará con una subvención de 30.295 euros. Además de estos municipios, también recibirán ayudas Tarifa, Algeciras, La Línea, Rota, San Roque, Cádiz capital y, por primera vez, El Puerto de Santa María.
Las subvenciones están destinadas a sufragar gastos relacionados con la limpieza y retirada de arribazones, el transporte de residuos a vertederos autorizados, la adquisición o alquiler de maquinaria y la contratación de personal y servicios vinculados a esta problemática.
La Diputación ha recordado que, aunque no tiene competencias directas en esta materia, mantiene desde hace años un grupo de trabajo estable junto a los ayuntamientos afectados para coordinar actuaciones y compartir información sobre el impacto del alga invasora en la costa gaditana.




