El Ayuntamiento de Conil traslada al alumnado al CPR Jesús Maestro y exige a la Junta una actuación urgente para rehabilitar el centro.
El Ayuntamiento de Conil de la Frontera ha procedido al precinto del Colegio Público Rural Majadales de Roche como medida preventiva tras detectarse importantes daños estructurales en el edificio que comprometen la seguridad de las instalaciones.
La decisión se ha adoptado después de una inspección técnica realizada por la arquitecta municipal y personal de la Delegación de Urbanismo, en la que se confirmaron diversas afecciones estructurales con riesgo para el inmueble. Como consecuencia, se ha suspendido de inmediato la actividad educativa y se ha decretado el cierre temporal del centro mientras se evalúan y ejecutan las actuaciones necesarias para su rehabilitación.
El alumnado del CPR Majadales de Roche, así como el del CPR La Isleta que compartía instalaciones, ha sido trasladado provisionalmente al CPR Jesús Maestro con el objetivo de garantizar la continuidad del curso escolar.
La alcaldesa de Conil, Inmaculada Sánchez Zara, ha asegurado que “la prioridad absoluta es garantizar la seguridad de los niños y niñas, así como de toda la comunidad educativa”, al tiempo que ha reclamado una actuación urgente por parte de la Delegación Territorial de Educación de la Junta de Andalucía.
Según ha explicado la regidora, el Ayuntamiento ha remitido de forma inmediata el informe técnico a la administración educativa andaluza para agilizar las medidas necesarias. Además, ha advertido de la situación de otros centros rurales del municipio, como La Isleta y San José de Calasanz, cuyas instalaciones también han tenido que cerrarse debido a su antigüedad.
Durante la mañana de este miércoles, la alcaldesa y la concejala de Educación, Susana Bermúdez, mantuvieron una reunión con padres y madres del alumnado afectado para informarles sobre la situación del centro, las gestiones realizadas y las soluciones provisionales adoptadas.
La concejala ha afirmado que el Ayuntamiento continúa trabajando “con la máxima prioridad” para encontrar una solución eficaz que aporte tranquilidad a las familias y permita garantizar el normal desarrollo del próximo curso escolar.
Los daños estructurales fueron detectados el día anterior durante unos trabajos de mantenimiento y conservación realizados por operarios municipales a petición del propio centro educativo. Las labores se habían programado aprovechando que el alumnado se encontraba fuera del colegio participando en actividades escolares.
Según ha detallado el Consistorio, a medida que avanzaban los trabajos comenzaron a aparecer indicios de afección estructural, lo que llevó a paralizar inmediatamente las actuaciones y solicitar la intervención urgente de los servicios técnicos municipales, que posteriormente elaboraron el informe remitido a la Delegación Territorial de Educación de Cádiz.




