Miembros de la plataforma Salvemos Trafalgar denuncian un comportamiento “antidemocrático” después de que uno de sus integrantes fuera desalojado por mostrar desacuerdo de forma silenciosa.
El Pleno Municipal de Barbate celebrado el pasado miércoles estuvo marcado por un episodio de tensión que ha generado fuertes críticas por parte de la Plataforma Contra los Macroproyectos Urbanísticos de Barbate, Salvemos Trafalgar. Según denunció la organización, el alcalde expulsó a uno de sus miembros, que asistía como público, por negar con la cabeza ante una afirmación realizada por el regidor.
A la sesión asistieron varios representantes de la plataforma, que continúan movilizándose contra los desarrollos urbanísticos previstos en Trafalgar-San Ambrosio, el Següesal y La Sierrezuela. Su presencia formaba parte de las acciones que llevan a cabo desde hace meses, junto a la recogida de firmas, la colocación de pancartas y otras iniciativas de protesta ciudadana.
El ambiente se tensó durante el debate del punto 8 del orden del día, relativo a la cuarta Aprobación Provisional de la Modificación Puntual del PGOU para el Área de Oportunidad Trafalgar-San Ambrosio. En medio de una discusión acalorada entre el alcalde y un concejal de la oposición, el regidor decidió expulsar al activista Antonio Aragón tras observar su gesto de desacuerdo. Según la plataforma, Aragón no realizó ninguna interrupción ni comentario.
“La sola presencia de nuestro compañero parecía molestar al alcalde”, denunció Salvemos Trafalgar en un comunicado difundido tras el pleno, en el que calificaron la actuación de “despótica” y “contraria a los principios democráticos”. También lamentaron que el regidor no adoptara la misma actitud con el concejal con quien mantenía la discusión.
La plataforma advierte de que este tipo de episodios suponen un grave precedente para la participación ciudadana en Barbate. “Defender el territorio también es defender la democracia, y vamos a seguir haciéndolo”, afirmaron.
Los colectivos vecinales esperan que situaciones como la vivida no vuelvan a repetirse y reclaman un clima de respeto que permita a la ciudadanía expresarse libremente en los órganos municipales. “Barbate necesita más de una protesta”, concluyeron.




