Familias de niños y niñas con autismo exigen la creación urgente de un aula específica en el colegio de El Colorado y entregan cerca de 3.000 firmas en defensa de un derecho básico
La comunidad educativa de Conil de la Frontera continúa su lucha por la apertura de un Aula TEA (Trastorno del Espectro Autista) en el colegio de El Colorado. Esta semana, representantes de las familias afectadas se han desplazado hasta el Parlamento de Andalucía para trasladar directamente su reivindicación a la cámara autonómica.
Durante su visita, fueron recibidos por la portavoz de Por Andalucía e integrante de Izquierda Unida, Inmaculada Nieto. Al encuentro también acudieron Jorge Rodríguez, coordinador provincial de IU en Cádiz; Anabel Moreno, coordinadora local en Conil; y varios concejales de la formación en el municipio.
Las familias han registrado cerca de 3.000 firmas de apoyo, subrayando que la creación de un Aula TEA no es un privilegio, sino un derecho fundamental. Denuncian que la ausencia de este recurso en Conil constituye una forma de discriminación para el alumnado con necesidades educativas especiales, al negarles las condiciones adecuadas para su aprendizaje e inclusión.
Inmaculada Nieto fue tajante en sus declaraciones: “Les digo que la Junta hace trampas porque incluso modifica el diagnóstico de los niños y los cambia de modalidad para justificar que no hay niños suficientes para la apertura de nuevas aulas TEA”, afirmó la parlamentaria.
Por su parte, Lucía Narváez, presidenta de la FLAFA (Federación Local de Asociaciones de Familias del Alumnado) de Conil, expresó la frustración de las familias: “Ellos consideran que un Aula TEA no es el mejor recurso para un niño con autismo, pero siguen aumentando cada año. ¿Por qué en unos municipios sí y en otros no?”
Esta petición no es nueva. Ya en junio, miembros de la comunidad educativa se manifestaron ante la Delegación Territorial de Educación en Cádiz. Además, la Diputación Provincial de Cádiz respaldó oficialmente esta demanda en su último pleno.
Desde Izquierda Unida y los colectivos familiares han reiterado su compromiso de no cesar en la movilización hasta que el Aula TEA sea una realidad en Conil. “La inclusión no es una opción: es un derecho”, recalcan.




