El impacto económico y turístico de la producción, protagonizada por Maxi Iglesias y Martiño Rivas, se deja sentir en el municipio durante la temporada baja
Durante varios meses, las calles y rincones de Conil se han convertido en el plató principal de la serie Ella, maldita alma, una producción de Plano a Plano para Mediaset que ha dejado tras de sí no solo escenas para la pequeña pantalla, sino también una inversión cercana a los dos millones de euros en el municipio.
La serie, protagonizada por Maxi Iglesias, Karina Kolokolchykova y Martiño Rivas, ha supuesto una notable inyección económica para Conil durante los meses de rodaje, principalmente entre octubre y los primeros meses de este año. Según el balance ofrecido por el Ayuntamiento, se han generado importantes ingresos en sectores como la hostelería, el comercio y los servicios locales, debido a la estancia del equipo técnico, artístico y personal auxiliar.
Además, la producción ha contado con la participación de unos 2.500 figurantes y extras, muchos de ellos vecinos y vecinas de la localidad, quienes también han experimentado de primera mano la experiencia de formar parte de una gran producción televisiva.
«Este rodaje ha supuesto una gran inyección económica y generación de empleo para Conil, especialmente en los meses de invierno, contribuyendo a dinamizar el casco antiguo en temporada baja y a proyectar la imagen del municipio a nivel nacional», ha declarado Inmaculada Sánchez, alcaldesa y presidenta del Patronato Municipal de Turismo.
La implicación del Ayuntamiento ha sido clave para el desarrollo del rodaje, con la coordinación de distintas delegaciones municipales y el apoyo constante del Patronato de Turismo. «La colaboración entre el Ayuntamiento y la productora ha sido fundamental», ha señalado José Ramón Rosado, delegado municipal de Turismo. «No solo por los beneficios inmediatos que ya se han notado, sino por la visibilidad a largo plazo que supone para Conil aparecer en una serie de gran proyección».
Durante el tiempo que ha durado el rodaje, más de 70 personas del equipo han convivido con los vecinos, integrándose en la vida local y recibiendo el trato hospitalario que caracteriza a la población conileña. Conil, así, no solo se ha convertido en escenario de ficción, sino en protagonista de una historia real de dinamización económica y cultural.




