El sindicato UGT, que representa al 70% de la plantilla municipal, convoca movilizaciones todos los miércoles y viernes hasta que se resuelvan los problemas de estabilización, la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) y la gestión de contratos.
La tensión laboral en el Ayuntamiento de Barbate sigue en aumento. Como ya adelantó la semana pasada SER La Janda, las movilizaciones de los trabajadores municipales continúan. Esta semana, medio centenar de trabajadores han vuelto a concentrarse a las puertas del consistorio para exigir mayor transparencia y rapidez en el proceso de estabilización laboral. Estas acciones están promovidas por UGT, que engloba a aproximadamente el 70 por ciento de la plantilla municipal.
Uno de los principales puntos de conflicto es la lentitud en el proceso de estabilización, que afecta a 230 trabajadores municipales que deberían consolidar sus empleos. UGT denuncia que «la baremación de méritos, fundamental para este proceso, está plagada de errores graves» y que «la documentación enviada a la Diputación de Cádiz no ha sido la correcta, lo que ha impedido una valoración adecuada». Desde el sindicato advierten que si «no se corrigen estos fallos, recurrirán a los tribunales».
De los 230 trabajadores incluidos en el proceso, 200 aún están pendientes de obtener su plaza fija. UGT denuncia que «la administración local hace oídos sordos a las peticiones de documentación» y exige «mayor celeridad y transparencia».
A esta problemática se suma la falta de avances en la negociación de la RPT, que lleva tres años pendiente. Según UGT, «el documento actualmente solo afecta a una parte del personal, lo que consideramos una situación irregular». Además, el convenio colectivo está caducado y sin actualizar, lo que representa «un incumplimiento por parte del Equipo de Gobierno».
El sindicato también ha criticado la gestión del contrato de leasing de vehículos municipales, que cubría áreas como la Recogida de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) y Vías y Obras. El contrato, que ha supuesto un gasto de 1.104.000 euros en los últimos cuatro años, no ha sido renovado, dejando a los trabajadores sin vehículos para realizar sus tareas. UGT asegura que «con ese importe se podría haber adquirido una flota propia de vehículos».
Además, el sindicato cuestiona el proceso de adjudicación del contrato, que recayó en una única empresa de Linares, ciudad natal del anterior interventor municipal y donde trabajaba su hermano. UGT considera «sorprendente que solo esa empresa haya participado en la adjudicación, cuando con el presupuesto disponible podrían haberse interesado otras compañías de la provincia de Cádiz o incluso de fuera de la región».
El sindicato ha anunciado que continuará con las movilizaciones todos los miércoles y viernes hasta que se logren avances en la resolución de estas problemáticas laborales. Además, no descartan emprender acciones legales si «los errores en la estabilización no se corrigen» o si «la administración local sigue sin atender sus peticiones».




