Organizaciones como Ecologistas en Acción piden reconocer jurídicamente los humedales de Antela, La Nava y La Janda para proteger su ecosistema y restaurar su valor natural.
Con motivo del Día Mundial del Agua, organizaciones ecologistas y conservacionistas, entre ellas Ecologistas en Acción, han reivindicado la necesidad de recuperar el patrimonio natural de las lagunas de Antela (Orense), La Nava (Palencia) y La Janda (Cádiz). Las asociaciones destacan que el reconocimiento de la personalidad jurídica de los humedales es una herramienta clave para la defensa y restauración de estos ecosistemas de gran valor ecológico.
Para avanzar en la protección de estas lagunas, el próximo lunes 23 de marzo se celebrará la jornada “Apuesta por el reconocimiento de la personalidad jurídica de las tres grandes lagunas ibéricas” en el Congreso. En el encuentro participarán especialistas de las diferentes organizaciones y redes que llevan décadas defendiendo estos ecosistemas, así como representantes institucionales y de la Tutoría del Mar Menor, con el objetivo de debatir cómo avanzar en el reconocimiento de los derechos de estos humedales.
Las amenazas que ponen en riesgo la supervivencia de Antela, La Nava y La Janda incluyen la desecación histórica, transformaciones de los sistemas fluviales, expansión de la ganadería y regadío intensivo, contaminación por abonos y purines, minería y especulación urbanística. Los colectivos subrayan que, aunque los ecosistemas fueron diezmados en el siglo XX, las presiones sobre su existencia continúan siendo muy significativas.
Diferentes organizaciones llevan años impulsando iniciativas de restauración que han ido recuperando poco a poco estas lagunas. El reconocimiento de su personalidad jurídica, siguiendo el precedente del Mar Menor como “sujeto de derechos”, permitiría garantizar su derecho a existir, a mantenerse en buen estado, a ser protegido, restaurado y gestionado de forma autónoma priorizando su conservación. Como indica la convocatoria de la jornada: “El evidente avance de la crisis climática y ecológica debe hacernos meditar sobre nuestros errores. Corregirlos es de sabios”.
Este esfuerzo conjunto pretende dar un salto significativo en la protección de La Janda y de las otras grandes lagunas ibéricas, asegurando su preservación para las generaciones futuras.




