Las familias de los agentes solicitan también una indemnización de 2,5 millones de euros para el principal acusado.
Las familias de los dos agentes de la Guardia Civil asesinados tras ser embestidos por una narcolancha en el puerto de Barbate el 9 de febrero de 2024 han solicitado 119 años de prisión para el piloto de la embarcación, Karim E.B., en su escrito de acusación presentado ante el juzgado.
Según ha informado el abogado de las familias, además de las penas de prisión también se reclama una indemnización de 2,5 millones de euros para los familiares de las víctimas.
El caso se remonta al 9 de febrero de 2024, cuando una narcolancha embistió hasta en seis ocasiones a una embarcación oficial de la Guardia Civil en el puerto de Barbate, provocando la muerte de dos agentes que participaban en el operativo contra el narcotráfico.
El pasado mes de febrero, el juez instructor dictó un auto en el que acordaba que los dos principales investigados en el procedimiento —el piloto y uno de los tripulantes— fueran juzgados por un jurado popular. En el caso del piloto, se le atribuyen dos delitos de asesinato consumado, cuatro en grado de tentativa y seis delitos de atentado agravado contra la autoridad.
El tripulante que lo acompañaba será juzgado en el mismo procedimiento por seis delitos de atentado agravado contra la autoridad, al considerar el juez que fue quien apuntó con un láser a los agentes que viajaban en la zódiac momentos antes de la colisión, con la intención de dificultar su visión y capacidad de reacción.
Por estos hechos también fueron detenidos otros dos tripulantes de la narcolancha, que se encuentran en libertad tras abonar una fianza y que serán juzgados en un procedimiento separado por delitos de contrabando y pertenencia a grupo criminal.
El piloto de la embarcación fue detenido el 19 de septiembre de 2024, siete meses después del suceso, tras una investigación de la Unidad Central Operativa que descartó que la narcolancha inicialmente intervenida en La Línea de la Concepción fuera la implicada en el ataque.
La investigación se apoyó en declaraciones de testigos y en varios vídeos, entre ellos uno grabado desde otra narcolancha en el que se registraban las embestidas. A partir de estas pruebas, los investigadores lograron identificar al presunto piloto responsable.
Posteriormente, entre noviembre de 2024 y mayo de 2025, fueron detenidos los tres tripulantes que lo acompañaban. En total, de los cuatro ocupantes de la embarcación, solo el piloto será juzgado por asesinato, mientras que otro tripulante lo será por atentado contra la autoridad y los otros dos afrontarán cargos en una pieza separada.




