Más de 200 personas participaron en una concentración convocada por la Asociación Contra el Cáncer de Barbate y Zahara, donde se leyó un manifiesto exigiendo una investigación y medidas urgentes ante los fallos detectados en los diagnósticos
Alrededor de 200 personas se han concentrado este miércoles en la Casa del Mar de Barbate en un acto organizado por la Asociación Contra el Cáncer Barbate – Zahara de los Atunes para denunciar las graves deficiencias y presuntas negligencias médicas detectadas en el programa de cribado de cáncer de mama en Andalucía.
Durante el encuentro, se leyó un manifiesto en el que se pidió justicia, revisión de los protocolos y una atención más humana hacia las pacientes afectadas.
El manifiesto, leído por su presidenta, Julia Alvarado, recogía testimonios de mujeres de la comarca que han sufrido retrasos en sus diagnósticos o errores en las pruebas de cribado. En el texto se recordaron casos concretos, como el de María, fallecida tras meses de insistir en síntomas que no fueron valorados correctamente, o el de Ana, que hizo público en redes sociales su diagnóstico tardío. También se mencionaron situaciones de angustia vividas por pacientes que recibieron resultados contradictorios, generando desconfianza y miedo.
La Asociación Contra el Cáncer de Barbate – Zahara subrayó que no se trata de hechos aislados, sino de un problema estructural que afecta a toda Andalucía. De hecho, la organización recordó que en Sevilla se están revisando más de 2.000 casos por posibles errores en el diagnóstico, y que también se han detectado situaciones similares en Barbate y Zahara de los Atunes. “Detrás de cada número hay una vida, una familia y una historia”, afirmaron las portavoces durante la lectura del manifiesto.
Entre las principales demandas, la asociación exigió una investigación exhaustiva de los casos ocurridos en la comarca, la revisión inmediata del programa de cribado de cáncer de mama y la implementación de medidas que garanticen la fiabilidad de las pruebas y el trato digno a las pacientes. “No son errores: son negligencias que duelen, que marcan y que, en muchos casos, matan”, concluyeron, recordando que el cáncer «es una lucha de todos».