La alcaldesa, Inmaculada Sánchez, anuncia posibles acciones legales «contra quienes han difundido acusaciones falsas de vertidos al río Salado»
El Ayuntamiento de Conil ha lanzado un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía tras la aparición en redes sociales de acusaciones sobre supuestos vertidos de aguas residuales al río Salado. La alcaldesa, Inmaculada Sánchez, junto al delegado municipal de Medio Ambiente, José Ramón Rosado, y el jefe de planta y responsable técnico de la EDAR, Javier de Miguel, comparecieron ayer para desmentir rotundamente estos rumores.
El delegado de Medio Ambiente destacó el esfuerzo del personal de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), subrayando que “funciona perfectamente gracias a la gran labor de los trabajadores y operarios”.
Por su parte, Javier de Miguel explicó que la depuradora está sometida a controles diarios en laboratorio y a inspecciones periódicas de la Junta de Andalucía, todas ellas con resultados satisfactorios. “La EDAR vierte agua completamente tratada, sin riesgo para el ecosistema. No existen compuertas que se abran para realizar vertidos, como falsamente se ha insinuado, porque sencillamente tales compuertas no existen”, aclaró.
La alcaldesa mostró su indignación por las acusaciones, calificándolas de injustificadas y dañinas para la imagen del municipio: «No vamos a permitir que se ponga en tela de juicio el esfuerzo y la profesionalidad de quienes trabajan en la EDAR ni que se intente dañar la imagen de nuestro pueblo. Estamos estudiando emprender acciones legales contra quienes han difundido tales afirmaciones y vídeos en redes sociales”.
El Consistorio recordó además que todas las analíticas son públicas y accesibles a los vecinos, garantizando así la transparencia en la gestión. Los informes oficiales sobre la calidad del agua en playas y zonas colindantes confirman reiteradamente que el funcionamiento de la depuradora es correcto y cumple con los parámetros exigidos.




