El histórico y desaparecido humedal gaditano será uno de los más de 100 espacios naturales beneficiados por el proyecto europeo LIFE Humedales, según ha anunciado el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán
El municipio de Vejer de la Frontera ha acogido este miércoles una reunión clave para el futuro ambiental de la comarca: el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, se ha reunido con representantes de ayuntamientos y colectivos ecologistas para abordar la inclusión de la laguna de La Janda en el proyecto europeo LIFE Humedales, un ambicioso plan de restauración ambiental que movilizará unos 150 millones de euros en todo el país durante la próxima década.
Morán ha calificado este programa como “un proyecto de país” que demuestra el compromiso del Gobierno central con la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático. “Los humedales no solo son patrimonio natural, también son esenciales para el ciclo del agua y actúan como sumideros de carbono. Son, en definitiva, un seguro de vida”, ha afirmado el secretario de Estado.
En el encuentro también participó el alcalde de Vejer, Antonio González Mellado (PSOE), quien valoró la cita como “un paso firme e importante” hacia la recuperación de La Janda, y lamentó la ausencia de la Junta de Andalucía en esta primera convocatoria. “Es una pena que la administración autonómica no haya estado presente en un foro tan crucial para el futuro ambiental de nuestro territorio”, señaló.
Por su parte, José Manuel López, presidente de la Asociación de Amigos de La Janda, celebró que “por fin se haya dado este primer paso” para recuperar un humedal “de enorme valor ecológico e histórico”, cuya restauración ha sido reclamada durante décadas por organizaciones ecologistas, ornitólogos y defensores del medio ambiente.
La laguna de La Janda, situada entre los términos municipales de Vejer, Benalup, Barbate y Tarifa, fue durante siglos uno de los mayores humedales de Europa, con más de 6.000 hectáreas de extensión. Este enclave natural fue desecado a mediados del siglo XX para uso agrícola, provocando la desaparición de un ecosistema único que albergaba una extraordinaria biodiversidad. En su momento, era un punto clave para aves migratorias como las grullas, y solo era comparable a Doñana por su riqueza biológica.
Ahora, con su inclusión en el programa LIFE Humedales —que será financiado con 25 millones de euros por la UE, 40 millones por el Estado y otros 25 por las comunidades autónomas—, La Janda podría iniciar su camino hacia la recuperación ambiental.




