El Consistorio reclama actuaciones urgentes para garantizar la accesibilidad y seguridad del litoral, pese a los argumentos de Costas sobre la inestabilidad y valor ecológico de la zona
El Ayuntamiento de Barbate ha solicitado formalmente a la Demarcación de Costas que reconsidere su decisión de no realimentar con arena la playa de Los Caños de Meca, en el tramo comprendido entre la zona de los apartamentos conocida como ‘el pirata’ y ‘la punta’. Según el Consistorio, la pérdida de arena ha dejado este frente litoral prácticamente sin playa durante la pleamar, con una superficie cubierta de piedras y rocas.
A pesar de que el Pleno municipal ya aprobó en marzo una petición de actuación, Costas ha reiterado en un informe elaborado en mayo que no llevará a cabo nuevas realimentaciones. La administración recuerda que entre 2015 y 2019 se realizaron varios aportes de arena, incluyendo arena procedente de la carretera de acceso al Faro de Trafalgar. Sin embargo, todos ellos resultaron ineficaces, pues «la dinámica litoral devolvió rápidamente el perfil previo de la playa», afirma el documento.
Costas sostiene que el estado actual de la playa corresponde a su configuración natural, argumentando con imágenes aéreas desde 1956 que demuestran la escasa evolución morfológica de la zona en los últimos 70 años. «Es una playa confinada, estabilizada y meramente mareal, con mínima playa seca», subraya el informe, que considera que la única manera de asegurar la permanencia de arena sería mediante estructuras artificiales como diques.
Además, advierte que los aportes de arena podrían dañar el arrecife sumergido existente, de alto valor ecológico, por lo que concluye que «no procede continuar con estas actuaciones» para mantener el perfil natural del entorno.
Ante esta postura, el Ayuntamiento de Barbate insiste en la necesidad de medidas inmediatas para preservar la playa como un espacio accesible y seguro, especialmente durante la temporada estival, cuando el número de usuarios se incrementa notablemente. Por ello, propone una nueva realimentación de arena que, aunque de duración limitada, garantizaría el uso turístico de la playa a corto plazo. Asimismo, plantea la elaboración de estudios técnicos que evalúen posibles soluciones de estabilización costera, como la construcción de sistemas de retención de sedimentos.




