El simulacro, realizado en Campo de Adiestramiento Sierra del Retín y enmarcado en el ejercicio Dynamic Mariner-Flotex 25, ha contado con la participación de 300 militares de varias naciones aliadas
Este viernes, la playa de El Retín, en Barbate, ha sido el escenario de un simulacro de asalto coordinado contra un grupo terrorista que mantenía retenidos a varios rehenes. La operación, enmarcada en el ejercicio Dynamic Mariner-Flotex 25, ha contado con la participación de 300 militares de la Armada española y turca, con el apoyo de unidades de Italia y Alemania.
El ejercicio ha recreado una intervención de la OTAN en un país ficticio del Golfo de Guinea, donde la inestabilidad provocada por el terrorismo y la piratería ha requerido una respuesta internacional. Durante la simulación, unidades navales y fuerzas especiales han desplegado una ofensiva coordinada, ejecutando maniobras de desembarco y rescate en un entorno de combate de alta intensidad.
«España, como nación anfitriona, ha asegurado el apoyo logístico, sanitario y de infraestructuras necesario para el buen desarrollo del ejercicio», ha explicado el almirante de la flota, Eugenio Díaz del Río. Además, ha subrayado que estas maniobras sirven para «adiestrar a las fuerzas en la resolución de crisis y mejorar la cooperación entre aliados».
El despliegue de Dynamic Mariner-Flotex 25, que se prolongará hasta el 4 de abril, implica la participación de 5.000 militares de ocho países de la OTAN, incluyendo España, Turquía, Portugal, Italia, Grecia, Francia, Croacia, Alemania y Estados Unidos. Además de las fuerzas navales, en el ejercicio intervienen el Ejército de Tierra, el Ejército del Aire y del Espacio, el Mando Conjunto del Ciberespacio y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), lo que refuerza la interoperabilidad entre las distintas ramas militares.
Desde el alto mando de la OTAN se ha resaltado la importancia de estos entrenamientos en el contexto actual. «Las amenazas llegarán con poca antelación, por ello debemos estar listos para desplegar nuestras fuerzas y defender la Alianza», ha declarado el vicealmirante francés Didier Malaterre. En este sentido, la OTAN ha evolucionado de desplegar tropas en conflictos como Afganistán a centrarse en la «defensa del territorio de la Alianza contra los adversarios que pudiésemos tener, entre los que se encuentra Rusia».
Por último, Malaterre ha insistido en la solidez de la cooperación entre los aliados. «Con Estados Unidos nada ha cambiado», ha afirmado, subrayando el compromiso del país norteamericano con la seguridad y estabilidad de la OTAN.




