Los pescadores vuelven al mar con una reducción de la cuota de boquerón y a la espera de actualizar el plan de gestión
Después de tres meses de inactividad por la parada biológica para la recuperación de especies como la sardina, el boquerón, el jurel y la caballa, los barcos de la flota de cerco de Barbate han retomado esta semana su actividad pesquera. En los primeros días de faena, seis embarcaciones salieron a la Bahía de Barbate, capturando principalmente jurel, mientras que una de ellas se trasladó al puerto de Cádiz, donde realizó la primera captura de boquerón de la temporada.
El reinicio de la actividad supone la vuelta al trabajo para cientos de marineros barbateños, que han permanecido inactivos durante estos meses de veda. Sin embargo, la campaña arranca con incertidumbre debido a la reducción de la cuota de boquerón, que este año ha pasado de 10.000 a 7.000 toneladas, lo que obligará a planificar cuidadosamente las capturas para garantizar la rentabilidad de la temporada.
El presidente de la Asociación Barbateña de Empresarios Pesqueros (Abempe), Tomás Pacheco, ha señalado que la flota se incorporará de manera paulatina en función de las decisiones de cada empresa y de la cuota asignada. «La flota se irá reincorporando al caladero paulatinamente según cada empresa haga su decisión y la cuota que tenga, ya que estos años hemos estado contando con unas 10.000 toneladas y ahora vamos a tener sobre 7.000. Entonces hay que planificar bien cómo se da la temporada”, ha explicado Pacheco.
Además, ha destacado un cambio en la gestión de las cuotas, que a partir de ahora se distribuirán de enero a diciembre, en lugar de los ciclos de años compartidos que se venían utilizando.
Otro de los puntos que genera preocupación en el sector es la falta de avances en la actualización del plan de gestión pesquera, vigente desde 2016. Pacheco ha subrayado que «estamos a la espera de que nos convoquen a una reunión con la Secretaría General de Pesca para actualizar el plan de gestión, que ha quedado obsoleto”.
La flota de cerco del Golfo de Cádiz, integrada por alrededor de 80 embarcaciones con base en los puertos de Barbate, Sanlúcar de Barrameda, Punta Umbría e Isla Cristina, enfrenta un año complicado debido a la reducción de la cuota y a los altos costes de combustible, seguros sociales y salarios de los tripulantes.




