Este escocés afincado en La Janda ha convertido nadar en una manera de superar retos y ayudar a quienes más lo necesitan
Nadie le hubiera dicho a James Stuart hace unos años que se convertiría en la primera persona en nadar de Cádiz a Tánger, Estrecho de Gibraltar por medio. Para este escocés, ya más jandeño que los atunes, nadar se ha convertido en una pasión y en una manera de vivir aventuras cercanas, siempre con un fin solidario.
El año pasado realizó la gesta de cruzar nadando los 17 kilómetros que separan Tarifa de Dalia, un pueblo marroquí junto al puerto de Tánger Med. Lo hizo junto a tres amigos más: Iñaki Guezuraga, Ricardo Arana e Ignacio Soto. Tardaron 5 horas con 40 minutos en completarlo, aunque la mayor satisfacción fue que este evento tenía fines solidarios, recaudando fondos para la Fundación Vicente Ferrer y la labor que hace con los niños en La India.
Su nueva aventura completa la costa de Cádiz tras cruzar el Estrecho de Gibraltar
Previamente, Stuart ya había hecho su primera locura nadando por etapas desde Tarifa a Conil, una manera de prepararse para el gran desafío que vendría después.
Así que este año se ha propuesto completar toda la costa hasta Cádiz, señalando divertido que «¿por qué limitarme a tan sólo 64.000 metros de costa? Pensé en añadir 39.000 metros más, yendo de Conil hasta Cádiz». Y ese es el reto que está cumpliendo en estos días y que espera terminar en julio junto con un grupo de compañeros.
«No somos nadadores profesionales, aprendemos sobre la marcha», cuenta Stuart. El recorrido se realiza por fases, nadando distancias de entre 4 y 6 kilómetros en cada una de ellas. «Esta ruta depende mucho del viento y ni siquiera la estamos haciendo en orden», explica.
El próximo reto será cruzar los 42 kilómetros del Lago Ness a 10 grados
Por ejemplo, la semana pasada recorrieron la costa entre La Cala del Aceite en Conil y el chiringuito Coconovo en La Barrosa. Durante el fin de semana se internaron en las aguas de Zahora para cruzar el Cabo de Trafalgar hasta Los Caños de Meca. Esta última etapa volvió a tener fines solidarios, recaudando fondos para el hijo de un compañero del Club de Natación Conil al que han diagnosticado cáncer.
«Es un reto personal, el peligro solo depende de las condiciones y hacerlo por etapas es más interesante que estar varias horas solo en aguas abiertas, a mí eso no me interesa», afirma Stuart.
Pero esto es solo el comienzo y James Stuart ya tiene claro el objetivo de 2025: cruzar a nado el Lago Ness en su Escocia natal, siempre en grupo con unos cuantos amigos. «Estamos decidiendo cómo vamos a hacerlo, me apetecía mucho hacer algo relacionado con mi tierra», señala con mucha ilusión. Este reto, para el que ya se está preparando junto a sus compañeros, le llevará a atravesar uno de los lagos más misteriosos del mundo, con una longitud de 42 kilómetros. «Lo haremos en el mes de agosto, y aún así el lago no estará a más de 10 ó 12 grados, así que creo que nuestro peor enemigo en este caso será el frío», admite Stuart.
A estas alturas, para James nada es imposible, y si con ello puede ayudar a los demás, todo cobra un sentido.




