Las almadrabas jandeñas se encuentran en las últimas semanas de una temporada que se ha destacado por el buen tiempo y la abundancia de capturas, pensando ya en recoger redes y preparar la próxima campaña
Las almadrabas jandeñas se encuentran a punto de finalizar una campaña redonda que este año comenzaba temprano con respecto a otros años y que ha agotado los cupos de cada una de ellas en apenas mes y medio.
Una campaña que se ha desarrollado según lo previsto, lo que pone de manifiesto la buena salud que del sector. Así, lo confirma Andrés Jordán, gerente de Gadira, empresa que gestiona las almadrabas de Zahara de los Atunes, Conil y Tarifa. Jordán afirma que cada una de las almadrabas ha estado capturando aproximadamente 20 toneladas de atunes al día. Con ello, es fácil calcular que a la campaña le quedan pocos días. «Estamos pendientes del tiempo, pero según nuestros cálculos tan solo nos quedan cuatro o cinco días de faena, y con ello llegaremos al cupo que tenemos asignado», asegura el representante almadrabero.
Acabada la campaña comienza ‘la leva’, la retirada de las redes de la almadraba
Una vez acabada la campaña de pesca, las almadrabas realizan lo que se conoce como ‘la leva’. Esto no es otra cosa que el desmontaje del entramado de redes de la propia almadraba, que dura varias semanas, para posteriomente proceder al arreglo de todos los enseres a la espera del próximo montaje, que será aproximadamente en febrero del año que viene.
Mientras tanto, las empresas almadraberas y conserveras trabajan con el producto ultracongelado, de manera que se despiezan los atunes uno a uno y se comercializan sus partes a comerciantes y hosteleros. Este es el motivo por el que es posible encontrar atún de almadraba durante todo el año aunque su campaña dure pocas semanas cada primavera.

Por otro lado, la almadraba de Barbate aguantará un poco más, como confirma el director de Marketing de Petaca Chico, Alberto Alvarado. «La almadraba de Barbate, aparte de la cuota que tiene asignada, adquiere cuota de otras pesquerías a través de cesiones temporales, llegando a duplicar su cuota de captura. Sólo podemos valorar de forma positiva la campaña, aunque nos queda mucho para terminarla. El stock del atún está más que recuperado gracias a los planes de recuperación implantados por ICCAT», asegura.
En cuanto al desarollo de la temporada, Alvarado señala que «Ss bien es cierto que en todas las campañas surgen imprevistos, este año se ha sumado un tema que nos afecta de forma directa y no es más que la falta de entendimiento debido a ciertas discrepancias entre el Ministerio de Pesca y los Servicios de Inspección de Pesca. Recientemente se ha notificado que para el 4 de junio los inspectores han convocado una jornada de huelga a nivel nacional. Esto repercute directamente en nuestro trabajo, ya que el cien por cien de las capturas que se producen en las almadrabas tiene que ser inspeccionado».
El sector reclama más cuota señalando la recuperación de la especie
En cuanto a las cuotas para este año, las cuatro almadrabas gaditanas (las tres jandeñas y la ubicada en Tarifa) han contado con la misma cifra que en 2023, como estableció la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), teniendo un total de 1.475,92 toneladas, un 10 por ciento más que en campañas anteriores. De ellas, Barbate ha tenido poco más de 454 tonelas, mientras que Conil ha contado con 426 toneladas y Zahara de los Atunes con 413. Tarifa ha podido capturar 350 toneladas de atún.
Y estas cifras se alcanzan en unas seis semanas, por lo que, como confirma Andrés Jordán «al final de la campaña tendremos que liberar muchos atunes para que sigan su curso hacia el Mediterráneo, por lo que la recuperación de la especie es notable desde hace varias temporadas y ello nos plantea la necesidad de un aumento de la cuota para continuar la tradición almadrabera en el futuro».
Y es que esta es una reivindicación que une a todo el sector, que ve como cada año la cantidad de atunes es mayor y las cuotas se agotan antes de finalizar la campaña. Por ello, piden a la ICCAT un nuevo estudio sobre la recuperación de la especie que permita mayores capturas y que no solo beneficia directamente al sector almadrabero, sino que crea miles de puestos de trabajo de manera indirecta en factorías, hostelería y turismo, en una zona especialmente castigada por el desempleo.




