La Abogacía del Estado ya ha solicitado la apertura de juicio oral contra los acusados por el ataque a la zodiac de la Guardia Civil.
El Gobierno de España ha recordado que la Abogacía General del Estado, en representación del Ministerio del Interior, se encuentra personada en la causa judicial abierta por la muerte de dos guardias civiles tras el ataque de una narcolancha en el puerto de Barbate ocurrido el 9 de febrero de 2024.
Según una respuesta del Ejecutivo a una pregunta formulada por Vox y recogida por Europa Press, la Abogacía del Estado no solo está personada en el procedimiento que instruye el Juzgado de Instrucción número 1 de Barbate, sino que además ya ha solicitado la apertura de juicio oral y ha presentado su escrito de conclusiones provisionales.
La causa se dirige contra Karim E.B., señalado por la Fiscalía como piloto de la embarcación de alta velocidad que embistió a la zodiac oficial de la Guardia Civil, así como contra otro ocupante de la narcolancha.
La Fiscalía solicita para el principal acusado un total de 42 años de prisión al considerarlo responsable de dos delitos de asesinato agravado, cuatro delitos de asesinato en grado de tentativa y un delito de atentado agravado. Para el segundo acusado reclama dos años de cárcel por atentado agravado.
En su escrito, el Ministerio Público sostiene que la actuación de los agentes aquella noche fue únicamente disuasoria y que “en ningún momento realizaron actos de persecución” sobre las narcolanchas presentes en el puerto de Barbate.
La Fiscalía relata que la embarcación pilotada por el principal acusado comenzó a realizar maniobras “peligrosas y agresivas” alrededor de la zodiac de la Guardia Civil, aproximándose repetidamente a gran velocidad y navegando en círculos cerrados alrededor de la embarcación oficial.
Según el escrito, estas maniobras tenían como finalidad “socavar el principio de autoridad y amedrentar a los agentes”, quienes se encontraban en una situación de inferioridad debido al tamaño y potencia de la narcolancha, además de las difíciles condiciones meteorológicas y la oscuridad.
El Ministerio Público sostiene además que el acusado se alejó momentáneamente para ganar distancia y aumentar la velocidad antes de lanzar la embestida definitiva contra la zodiac.
“Con una clara y determinada intención de acabar con la vida de los ocupantes de la zodiac”, el acusado dirigió la embarcación “en línea recta” hacia la zodiac de la Guardia Civil “sin modificar en ningún momento el rumbo ni reducir la velocidad”, señala la Fiscalía.
Como consecuencia del impacto, la embarcación oficial fue arrollada por el casco y las hélices de la narcolancha, provocando la muerte de dos agentes y heridas a otros miembros de la Guardia Civil que se encontraban a bordo.
“El ataque fue tan rápido e inesperado que los agentes no tuvieron posibilidad alguna de defensa”, concluye el escrito de la Fiscalía.




