La concentración se celebró a las puertas del centro de salud La Atalaya en apoyo al facultativo agredido durante su jornada laboral.
Los profesionales sanitarios del centro de salud La Atalaya de Conil han participado en una concentración de apoyo al médico de guardia que sufrió una agresión física durante su trabajo el pasado fin de semana.
El manifiesto, leído por el director del centro de salud, Javier Olmedo, expresa la “absoluta repulsa y rechazo a todo tipo de actitudes violentas en la sanidad pública” y reclama que los centros sanitarios sean espacios seguros tanto para pacientes como para profesionales.
“Todas las personas tenemos derecho a recibir asistencia sanitaria en un ambiente seguro, tranquilo y sin violencia”, señala el comunicado, que advierte de que las agresiones físicas o verbales, los insultos y los abusos “deben ser erradicados de los centros sanitarios”.
El personal sanitario también hizo un llamamiento a la ciudadanía para realizar un uso adecuado de los centros, poniendo en valor sus derechos y respetando sus deberes, y fomentando “un ambiente de cordialidad, confianza y respeto mutuo entre todos y todas”.
Durante la concentración se destacó además la necesidad de “promover una conciencia social positiva de los servicios sanitarios como bien público” y de cuidar especialmente a sus profesionales, “que son el alma de nuestra sanidad”.
En el acto participaron compañeros facultativos y personal sanitario, así como vecinos, miembros de la Marea Blanca de La Janda y representantes de la Corporación municipal de Conil.




