Las familias alertan del cierre y traslado de sedes, exigen reparaciones inmediatas y critican la falta de alternativas consensuadas para garantizar la continuidad del modelo educativo rural.
Las familias del AMPA del CPR Campos de Conil han expresado públicamente su preocupación por la situación que atraviesan las escuelas rurales del municipio de Conil de la Frontera y han denunciado la gestión de la Delegación Territorial de Educación de Cádiz ante el cierre y reubicación de varias sedes del centro en los últimos meses.
Según el comunicado difundido por las familias, en poco tiempo se han producido cierres sucesivos de distintas instalaciones, como la sede de San José de Calasanz en noviembre de 2025 y la de La Isleta en enero, lo que ha obligado a reubicar al alumnado en otros espacios educativos.
El AMPA sostiene que el traslado a la sede de Majadales de Roche, posteriormente afectada por el derrumbe parcial de un techo, ya había sido advertido previamente por las familias debido al mal estado de las instalaciones, lo que ha incrementado su preocupación por la seguridad del alumnado.
Las familias aseguran haber participado en reuniones y presentado propuestas alternativas, entre ellas la reparación de La Isleta, el refuerzo del transporte escolar o soluciones temporales que permitan mantener el modelo de escuela rural. Sin embargo, denuncian que sus planteamientos no han sido atendidos en la forma esperada.
El colectivo critica la decisión de la Delegación de Educación de trasladar al alumnado al CEIP El Colorado, una opción que consideran alejada del modelo pedagógico del CPR Campos de Conil. También cuestionan que no se haya contemplado el traslado al CPR Jesús Maestro, opción que, según indican, planteaban como alternativa viable para mantener la continuidad educativa.
El AMPA advierte del impacto emocional que esta situación está teniendo en el alumnado, especialmente en niños y niñas de corta edad y con necesidades educativas especiales, que han tenido que afrontar varios cambios de centro en un mismo curso escolar.
Por todo ello, las familias exigen reparaciones urgentes en las sedes afectadas, acceso a los informes técnicos, garantías sobre el futuro del centro, así como soluciones consensuadas que prioricen la estabilidad educativa y emocional del alumnado y el mantenimiento de la escuela rural pública en Conil.




