La obra inédita ‘La insurrección de los cómicos’ llenó el Teatro San Francisco como homenaje al desaparecido actor que se ganó un amor correspondido con la localidad jandeña
Vejer de la Frontera fue el escenario donde la memoria de Paco Algora cobró vida este viernes. En el Teatro San Francisco, los asistentes pudieron sumergirse en ‘La Insurrección de los Cómicos’, una función que mostraba la maestría de un actor que, aunque eterno secundario en cine y televisión, se convirtió en protagonista absoluto del cariño y respeto del pueblo que lo acogió en sus últimos años.
La obra, escrita por Algora y dirigida por Sergio Román, recreó los últimos días de un protagonista que dialoga con su pasado, compañeros y recuerdos que construyeron su vida artística. Cada escena refleja la voz inconfundible de Algora, su amor por la actuación y su compromiso con un oficio que él consideraba sagrado y lleno de dignidad.
Román recuerda que rescatar la obra era una obligación: “El tiempo pasa, se olvidan las obras y las personas. Paco merece que su trabajo siga resonando. Fue un tesoro escondido, un actor imprescindible y un eterno secundario que brillaba con luz propia”.
El homenaje tuvo también un gesto institucional: antes del inicio, se descubrió una placa en el teatro en su honor, mientras que la Escuela de Teatro de Vejer, que lleva su nombre, continúa formando a nuevas generaciones con la misma pasión y rigor que él transmitió. Vejer correspondió a su amor, devolviendo al actor un protagonismo merecido.
La función, con Mike Dos Perillas, Ana Forero y David Versaci, fue un viaje entre recuerdos, reflexiones y emoción. El público se dejó envolver por la fuerza de unos personajes que hablaban desde la verdad de su oficio, recordando que el teatro es vida, memoria y lucha. Al final, la ovación fue un tributo a Paco Algora, un hombre cuya voz y rebeldía permanecen vivas, recordándonos que la grandeza artística trasciende el tiempo y la ausencia.




