Costas afirma que las regeneraciones realizadas duran menos de un año y que las medidas de estabilización artificiales son inviables
El Gobierno central ha reconocido que las diferentes realimentaciones de arena efectuadas en la playa de Los Caños de Meca, en Barbate, han tenido una duración muy limitada, inferior a un año. Según una respuesta escrita remitida a una pregunta parlamentaria de Vox, el Ejecutivo señala que estas actuaciones “no son estables sin la adopción de medidas de estabilización artificiales mediante diques”, una opción que considera “inviable”.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Demarcación de Costas, subraya que sus intervenciones en la zona se realizan “según criterios técnicos, jurídicos y ambientales” dentro de sus competencias.
En el documento, el Gobierno recuerda que ya en agosto de 2024 se comunicó al Ayuntamiento de Barbate que los estudios de estabilidad de la playa reflejan que su estado actual “es el natural que ha tenido históricamente”, tal y como demuestran las fotografías aéreas desde 1956.
Los Caños de Meca, apunta el Ejecutivo, es una playa confinada y de carácter mareal, prácticamente sin arena seca, lo que explica que “las diferentes realimentaciones llevadas a cabo hayan tenido una permanencia mínima”. “Esta playa siempre ha sido así, y cualquier aporte que se haga es absolutamente ineficaz”, señala el texto, que añade que las arenas añadidas “terminan cubriendo el arrecife existente, de gran valor ecológico”.
Por último, el Gobierno afirma que la playa “ha permanecido estable en las últimas décadas, salvo pequeños cambios evolutivos”, por lo que “no existe tal destrucción de la playa”, insistiendo en que su configuración natural “siempre ha sido de carácter mareal, con un perfil variable año tras año”.




