El restaurante Casa Juan, a pie de playa en El Palmar, es un referente en la cocina comarcal por su cuidado servicio y ofrecer una carta basada en los productos de la zona
A principios de los años 70, Juan Rodríguez tuvo claro que El Palmar era el lugar perfecto para comenzar un negocio, en una época en la que el turismo apenas empezaba a asomar por un paraíso que lo convertiría en referente años después.
Juan montó varias chozas de paja en la playa que alquilaba a turistas y vecinos para que guardaran los enseres playeros. Varios años después y poco a poco, Juan abrió, en un terreno que pertenecía a su padre, lo que hoy es Casa Juan, uno de los establecimientos de restauración más antiguos de El Palmar.
Actualmente, Casa Juan es un referente en la zona por la calidad de su servicio y, por supuesto, la calidad de sus elaboraciones, donde destacan productos de cercanía como el atún de almadraba o las verduras de Conil.
Ahora el negocio lo llevan sus hijos, Teresa y Antonio Rodríguez que, junto a su socio, Alberto Ponce, continúan el legado de Juan con una cocina en la que continuamente están innovando, siempre desde el punto de vista de la gastronomía más tradicional del litoral jandeño. No en vano, recibieron el Reconocimiento Turístico 2024 del Ayuntamiento de Vejer hace pocas semanas con motivo del Día Mundial del Turismo.
Mientras Antonio se encarga de la sala, Teresa y Alberto se ponen a los fogones, formando un equipo compacto junto al resto de los trabajadores.
«Lo que más trabajamos es el atún, además de arroces y el pescado de la lonja de Conil, pero ofrecemos muchas sugerencias cada día, porque nuestra cocina depende de lo que haya en el mercado», explica Antonio. Por ejemplo, ahora están adaptando la carta, algo que hacen un par de veces al año, para dar protagonismo a los productos de temporada. Por ello, como explica Teresa, «ahora contaremos con platos donde primen las setas frescas, algunas carnes más como el cordero y, por supuesto, más guisos».
El local cuenta con un agradable comedor acristalado con vistas a la playa de El Palmar. Esta estampa todavía es más impresionante si subimos a la azotea que tienen acondicionada con 8 mesas más y que ofrecen una panorámica perfecta de la costa.
En definitiva, en Casa Juan lo primordial es que el cliente disfrute con una filosofía muy sencilla: «hacer el trabajo bien hecho cada día con un buen servicio y una buena materia prima».








