Antonio Morillo, Ricardo Chamorro y Pepe Ortiz ponen en valor la «honradez, lealtad y compromiso» de cada uno de los gobiernos municipales que ha tenido Vejer de la Frontera
Pese a gobernar en etapas muy distintas, bajo realidades sociales y económicas dispares y, no menos importante, ser de partidos diferentes, Antonio Morillo (UCD), Ricardo Chamorro (PA) y Pepe Ortiz (PP) quisieron destacar en el encuentro Vejer Futura que estos 40 años de Ayuntamientos democráticos en Vejer de la Frontera se han caracterizado, sobre todo, por «el respeto entre los distintos gobiernos» y por los avances que, compartieron, «se han producido en cada periodo de gobierno».
Un periodo de gobiernos municipales que, según destacó Antonio Morillo, no fue fácil en su inicio.
«Las necesidades», señaló, «eran muchas y el contexto era complicado, ya que, pese a vivir en democracia, alguna gente no acababa de creerse que podía hablar y opinar de lo que quisiera». «Más aún», resaltó, «se sabía que había chivatos y que si hablabas de algo que no habría sido del agrado del anterior régimen, estos incluso llamaban a la Guardia Civil».
Morillo: «Tardamos un tiempo en asumir que podíamos hablar en libertad»
«Pese a todo», añadió, «creo que las alcaldías, incluida la nuestra, tuvieron un papel ejemplar en la transición, actuando desde la honradez y con un serio compromiso con sus conciudadanos».
Del mismo modo, Antonio Morillo destacó que «todos y cada uno de los gobiernos de Vejer ha sido respetuoso con las actuaciones impulsadas por su predecesor, haciéndolas suyas y culminándolas».
Chamorro: «Cuando apostamos por el turismo, no todos lo entendieron»
«Mi primer recuerdo, el de mi gobierno», prosiguió Ricardo Chamorro, «fue el respeto y la lealtad con la que se produjo el relevo en el Ayuntamiento».
«Antonio había hecho un papel muy importante y a nosotros nos tocaba seguir avanzando en un momento difícil para Vejer».
«Eran tiempos», destacó, «en los que, sin ir más lejos, muchas familias vivían casi en una habitación».
«Recuerdo que, por ejemplo», apuntó, «pusimos la primera piedra en favor de la promoción turística de la localidad, algo que, como era obvio, no se entendía muy bien en una población que, prácticamente, solo entendía de agricultura y ganadería».
Ortiz: «En relación a El Palmar, no hemos estado a la altura de las circunstancias»
«Creo que aquella promoción turística del 92», resaltó, «fue el principio de un importante camino en favor de un sector que hoy es vital para nosotros».
Por su parte, Pepe Ortiz, que subrayó que «desde que llegamos al Ayuntamiento tuvimos que hacer frente a una grave crisis económica y laboral», subrayó que «teníamos claro que debíamos seguir la senda de honradez de quienes habían ocupado la Alcaldía de Vejer de la Frontera hasta entonces».
«De ahí», añadió, «que pusiéramos todos nuestros esfuerzos en mantener las estructuras».
EL PALMAR, TAREA PENDIENTE
Muchos fueron los temas que se pusieron sobre la mesa en este viaje a través de los 40 años de Ayuntamientos democráticos de Vejer y uno de ellos fue el relativo a El Palmar.
«Vejer», apuntó Pepe Ortiz, «aún no ha mirado a la playa. Es más, creo que en el tema de El Palmar no hemos estado a la altura de las circunstancias», apuntando, eso sí, que «no se puede convertir en otro pueblo».
Por su parte, Ricardo Chamorro resaltó el celo que «desde nuestro gobierno pusimos para que no proliferasen las construcciones ilegales», lamentando que no se sacase «adelante el plan urbano que entonces promocionamos para esta zona de nuestro término municipal».
«El Palmar», apuntó Antonio Morillo, «ha de verse en positivo, como una fuente de riqueza, y, al igual que a nosotros nos tocó enfrentar problemas muy complicados; ahora al Ayuntamiento actual le toca abordar este, para eso nos eligen los ciudadanos».
Por otro lado, los ex alcaldes y el alcalde analizaron la compleja realidad de Vejer y sus pedanías. «Si queremos un Vejer fuerte», apuntó Ortiz, «no podemos apostar por el crecimiento de las pedanías, aunque, es obvio que debemos dotarlas de los servicios mínimos», extremo que compartió Morillo.
Por su parte, Chamorro señaló que «Vejer es Vejer con todas sus zonas rurales y todos somos de Vejer, independientemente del lugar en el que vivamos».
Defendiendo que, «debemos apostar por la consolidación de lo existente, sin que eso lleve parejo el crecimiento de las pedanías».




